Día 1
En un tarro de cristal limpio mezcla:
- 30 g de harina de trigo sarraceno
- 20 g de harina de arroz integral
- 50 g de agua
Remueve hasta obtener una pasta espesa, sin zonas secas.
Tapa el tarro sin cerrarlo herméticamente y déjalo a temperatura ambiente, idealmente en un lugar templado de la cocina.
Marca con una goma el nivel de la mezcla. Así podrás comprobar fácilmente cuánto ha crecido.
Tiempo: 24 horas.
Día 2
Puede que ya aparezcan algunas burbujas o un ligero aroma ácido. También puede que todavía no notes prácticamente ningún cambio. Ambas cosas son normales.
Retira aproximadamente la mitad de la mezcla.
Añade:
- 25 g de harina de trigo sarraceno
- 25 g de harina de arroz integral
- 50 g de agua
Mezcla bien y vuelve a dejarla a temperatura ambiente.
Día 3
A estas alturas pueden empezar a aparecer más burbujas y un aroma ligeramente ácido o afrutado.
Repite el proceso:
- Desecha aproximadamente la mitad.
- Añade 25 g de trigo sarraceno.
- Añade 25 g de arroz integral.
- Añade 50 g de agua.
- Mezcla y deja fermentar.
Si empieza a subir y bajar rápidamente, puedes pasar a alimentarla dos veces al día.
Días 4-6
Continúa con el mismo proceso de alimentación.
La masa madre debería empezar a mostrar cada vez más actividad: burbujas, aumento de volumen y un aroma agradablemente ácido.
Si tu cocina es fría, puede necesitar algún día más. No te guíes únicamente por el calendario: la actividad de la masa madre es más importante que el número de días.
¿Cuándo está lista?
No necesitas que tenga exactamente 7 días.
Tu masa madre está preparada para hacer pan cuando:
- Tiene muchas burbujas.
- Aumenta claramente de volumen después de alimentarla.
- Tiene un aroma ácido pero agradable.
- Repite ese comportamiento de forma consistente.
- Idealmente, alcanza aproximadamente el doble de su volumen en unas horas después de alimentarla.
Para hacer nuestro pan, queremos utilizarla en su punto máximo de actividad, justo cuando ha alcanzado su mayor volumen y todavía no ha empezado a hundirse.
Cómo preparar la masa madre para hacer pan
La noche anterior a hornear, puedes hacer una alimentación algo mayor para tener suficiente masa madre activa.
Por ejemplo:
- 30 g de masa madre madura
- 50 g de harina de trigo sarraceno
- 50 g de harina de arroz integral
- 100 g de agua
Mezcla todo y deja fermentar a temperatura ambiente.
Cuando esté llena de burbujas, haya aumentado considerablemente de volumen y tenga una superficie ligeramente abombada, estará lista para utilizar.
Reserva unos 30-50 g en el tarro para continuar manteniendo tu masa madre.
Cómo mantenerla después
Si haces pan con frecuencia, puedes mantenerla a temperatura ambiente y alimentarla regularmente.
Si haces pan solo una o dos veces por semana, puedes guardarla en la nevera.
Antes de utilizarla, sácala de la nevera, deja que se active y realiza una o dos alimentaciones hasta que vuelva a mostrar una actividad clara.